sábado, 05 de mayo de 2007
Existe la creencia común de que los Satanistas no creen en Dios. El concepto de "Dios," tal y como es interpretado por el hombre, ha sido tan variado a través de los tiempos, que el Satanista simplemente acepta la definición que se le ajuste mejor. El hombre siempre ha creado a sus dioses, no han sido los dioses los que han creado al hombre. Para unos Dios es benévolo –para otros es terrorífico. Para el Satanista, "Dios" –sea cual sea el nombre que se utilice para designarlo, e incluso con ningún nombre en absoluto– es visto como el factor de balance en la naturaleza, y no como un ser al que le preocupe el sufrimiento. Esta poderosa fuerza que impregna y equilibra el universo es tan lejanamente impersonal que no le preocupa la felicidad o la miseria de las criaturas de carne y hueso de esta bola de barro sobre la que vivimos.
Cualquiera que piense en Satán como un ser maligno debería considerar a todos los hombres, mujeres, niños y animales que han muerto porque era la "voluntad de Dios." Ciertamente, una persona que lamente la prematura pérdida de un ser querido, ¡preferirá tenerla nuevamente junto a ella antes que en las manos de Dios! En cambio, sus clérigos los consuelan hipócritamente diciéndoles, "Fue la voluntad de Dios, hija mía," o "Ahora está en las manos de Dios, hijo mío." Frases semejantes han sido una forma conveniente para que los religiosos justifiquen o excusen la inmisericordia de Dios. Pero si Dios tiene el control absoluto y se supone que es tan benévolo, ¿por qué permite que pasen estas cosas? Durante mucho tiempo los religiosos se han abalanzado sobre sus biblias y sus libros de reglas para probar o desaprobar, para justificar, condenar o interpretar.

El Satanista se da cuenta de que el hombre y la acción y reacción del universo son los responsables de todo, y no se engaña pensando que alguien se ocupa de ello. Ya no nos quedaremos sentados aceptando el "destino" sin hacer nada al respecto, sólo porque así lo dice tal o cual Capítulo, Salmo y demás. El Satanista sabe que rezar no sirve para nada –de hecho, la verdad es que disminuye las posiblidades de éxito, pues los devotamente religiosos demasiado a menudo se sientan complacientemente y rezan por una situación que, si hicieran algo por sí mismos, ¡se resolvería mucho más rápido!

El Satanista deprecia términos tales como "esperanza" y "súplica" pues son indicativos de aprehensión. Si tenemos esperanza y rezamos para que suceda algo, no estaremos actuando de una manera positiva para hacer que eso suceda. El Satanista, al darse cuenta de que cualquier cosa que consiga es haciéndolo por sí mismo, toma control de la situación en vez de rezarle a Dios para que le ayude. El pensamiento positivo y la acción positiva se añaden a los resultados.

Así como el Satanista no le reza a Dios para que le ayude, tampoco le reza para que le perdone sus actos erróneos. En otras religiones, cuando uno comete un pecado, le reza a Dios implorando su perdón, o se confiesa a un intermediario y le pide que rece a Dios para que perdone sus pecados. El Satanista sabe que rezar no sirve de nada, y que confesarse a otro ser humano, incluso a sí mismo, sirve incluso de menos –y es, además, degradante.

Cuando un Satanista comete un error, se da cuenta de que es natural el cometer un error –y si de veras lamenta lo que ha hecho, aprenderá de ello y se preocupará de no hacer nuevamente lo mismo. Si no lamenta tan honestamente lo que ha hecho, y sabe que hará lo mismo una y otra vez, no tiene porqué confesarse y menos aún pedir perdón. Pero esto es exactamente lo que sucede. La gente confiesa sus pecados para poder así limpiar sus conciencias –y quedar libres para salir y pecar de nuevo, casi siempre el mismo pecado.

Hay tantas interpretaciones diferentes de Dios, en el sentido usual de la palabra, como hay diferentes tipos de personas. Las imágenes van desde una creencia en un dios que es una vaga idea de algún tipo de "mente cósmica universal" hasta una deidad antropomórfica con una larga barba blanca y sandalias que toma nota de cada accion de cada individuo.

Incluso dentro de los confines de una religión dada, las interpretaciones personales de Dios difieren enormemente. Algunas religiones ciertamente van tan lejos como que tildan de hereje a quien pertenece a una secta religiosa diferente a la de ellos, incluso aunque el total de las doctrinas e impresiones sobre su dios sean casi las mismas. Por ejemplo: los católicos creen que los protestantes están condenados al Infierno simplemente porque ellos no pertenecen a la Iglesia Católica. De la misma forma, muchos grupos que se han separado de la fe cristiana, como las iglesias evangélicas o revivalistas, creen que los católicos son paganos que adoran imágenes (Cristo es representado en la imagen que es fisiológicamente más afín al individuo que lo adora, y los cristianos áun critican a los "paganos" por el culto a las imágenes grabadas). Y los judíos siempre han sido identificados con el Diablo.
Incluso aunque el dios en todas esas religiones es básicamente el mismo, cada una considera el camino elegido por las otras como reprensible, y para completarlo, ¡los religiosos REZAN realmente por las demás! Desprecian a sus hermanos del sendero de la mano derecha porque sus religiones tienen diferentes etiquetas, y de alguna manera esta animosidad debe ser liberada. ¡Qué mejor manera que a través de la "oración"! ¡Qué manera tan ridículamente cortés de decir: "Te odio," es el pobre artificio disimulado de rezar por tu enemigo! Rezar por el propio enemigo de uno no es nada más que ira disfrazada y reprimida, y de una calidad decididamente rastrera e inferior!

Si ha habido una discrepancia tan violenta en la forma apropiada en que hay que adorar a Dios, ¿cuántas interpretaciones diferentes de Dios pueden haber? - ¿y cuál es la correcta?

Todos los devotos de las "religiones blancas" está ocupados en complacer a Dios para así poder tener abiertas las "Puertas Perladas" cuando mueran. No obstante, si un hombre no ha vivido su vida de acuerdo con las regulaciones de su fe, puede en el último minuto llamar a un clérigo a su lecho de muerte para pedir la absolución final. El sacerdote o ministro entonces vendrá corriendo, para "tenerlo todo correcto" con Dios y ver que su pasaporte al Reino Celestial está en regla. (Los Yezidis, una secta de adoradores del Diablo, toman un punto de vista diferente. Ellos creen que Dios es todopoderoso, pero también lo perdona todo, y por ende creen que es al Diablo a quien deben complacer, ya que es él quien rige sus vidas aquí en la tierra. Creen tan firmemente que Dios perdonará todos sus pecados una vez que les den los últimos ritos, que no sienten ninguna necesidad de preocuparse de la opinión que Dios pueda tener de ellos en vida.

Con tantas contradicciones en las escrituras cristianas, hoy en día mucha gente no puede aceptar racionalmente al Cristianismo de la forma en que ha sido practicado en el pasado. Un gran número de personas está empezando a dudar de la existencia de Dios, en el sentido cristiano establecido de la palabra. Así, han empezado a llamarse a sí mismos "ateos cristianos." Cierto, la Biblia cristiana es un montón de contradicciones; pero ¿qué puede ser más contradictorio que el término "ateo cristiano"?

Si líderes prominentes de la fe cristiana están rechazando la interpretación pasada de Dios, ¿cómo entonces pueden sus seguidores adherirse a tradiciones religiosas anteriores?
Con todos los debates acerca de si Dios ha muerto o no, ¡si no lo está, mejor será que se vaya PREPARANDO!

EL DIOS AL QUE ADORAS

PUEDES SER TÚ MISMO

Todas las religiones de naturaleza espiritual son invenciones del hombre. Ha creado un sistema completo de dioses con nada más que su cerebro carnal. Sólo porque tiene un ego y no puede aceptarlo, ha tenido que exteriorizarlo en una gran invención espiritual que llama "Dios."

Dios puede hacer todo lo que al hombre le está prohibido –como matar a personas, hacer milagros para gratificar su voluntad, controlar sin ninguna responsabilidad aparente, etc. Si el hombre necesita a semejante dios y reconoce a ese dios, entonces está adorando a una entidad que un ser humano inventó. Por lo tanto, ESTÁ ADORANDO POR PODERES AL HOMBRE QUE INVENTÓ A ESE DIOS. ¿No es más sensato adorar a un dios que él, él mismo, ha creado, de acuerdo con sus propias necesidades emocionales –uno que represente mejor al propio ser físico y carnal que tiene la idea y el poder de inventar a un dios en primer lugar?

Si el hombre insiste en exteriorizar su verdadero ser en la forma de "dios," entonces ¿por qué teme a su propio ser temiendo a "Dios,"? -¿por qué reza a su propio ser rezando a "Dios,"? -¿por qué permanece exteriorizado "Dios" A FIN DE EJECUTAR EN SU NOMBRE UNA CEREMONIA RITUAL Y RELIGIOSA?

El hombre necesita el ritual y el dogma, ¡pero ninguna ley establece que un dios exteriorizado sea necesario para ejecutar rituales y ceremonias en el nombre de un dios! ¿Podría ser que cuando se acerque al vacío que hay entre él mismo y su "Dios" vea al demonio del orgullo emergiendo –la propia personificación de Lucifer apareciendo en medio? Él ya no puede verse a sí mismo como dos partes, la carnal y la espiritual, sino verlas emerger como una, y entonces con terror abismal descubrirá que sólo existe lo carnal -¡Y QUE SIEMPRE FUE ASÍ! Entonces se odiará a sí mismo a muerte, día a día - ¡o se regocijará de lo que él es!

Si se odia a sí mismo, buscará nuevos y más complejos caminos espirituales de ‘iluminación’ con la esperanza de que se pueda dividir de nuevo en su búsqueda de "dioses" más fuertes y más exteriorizados que azoten su pobre y miserable esqueleto. Si se acepta a sí mismo, pero reconoce que el ritual y la ceremonia son elementos importantes que sus religiones inventadas han utilizado para sustentar su fe en una mentira, entonces es la MISMA FORMA DE RITUAL que sustentará su fe en la verdad –la manifestación primitiva que le dará una conciencia de su propio ser majestuoso añadido a la substancia.

Cuando toda fe religiosa se ha desvanecido en las mentiras, es porque el hombre se ha acercado a sí mismo y se ha alejado de "Dios;" más cercano al "Diablo." Si esto es lo que el diablo representa, y un hombre vive su vida al lado del diablo, con la fuerza de Satán moviendo su carne, entonces mejor que escape del cacareo de los que se hacen llamar justos, o permanezca orgullosamente en sus lugares secretos de la tierra y manipule a las masas de necios a través de su propio poder Satánico, hasta el día en que pueda manifestarse en todo su esplendor proclamando "¡SOY UN SATANISTA!" POSTRAOS, ¡PUES YO SOY LA MÁS ALTA ENCARNACIÓN DE LA VIDA HUMANA!"

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Fuente
Publicado por VampirXekiza @ 22:00  | ~The Other Side~
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Comentarios
Publicado por Invitado
jueves, 25 de octubre de 2007 | 7:10
hola como estan esta lokaso la paguina me gustaria aprender mas de eso y ser parte tambien de las cosas oscuras jajja bu bunao bay cuidemse mi nombre es jorge
Publicado por Invitado
martes, 29 de abril de 2008 | 15:20
HOLA
ESTE ARTICULO SOLO DICE UNA VERADA QUE TODOS DEBERIAMOS SABER, SIGAN ENVIANDO MAS ARTICULOS DE ESTOS.
BYE UN SALUDITO A TODOS DESDE COLOMBIA
RONALD
Publicado por Invitado
sábado, 10 de mayo de 2008 | 3:02
hola esta pagina es bravaso espero q sigan publicando mas por aora entendi el sentido de la vida
GRASIAS¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡